Etiquetamensajes positivos

Un café, por favor. ¡Gracias!

Cierto es que vivimos en un mundo complejo y nos levantamos cada mañana con malas noticias difundidas por los medios de comunicación. A lo que se une que en nuestro entorno cotidiano somos testigos de actuaciones y comportamientos, tanto personales como profesionales, que sólo conducen a situaciones y respuestas negativas. Cada día somos más egoístas, en lugar de pensar en las cosas desde el punto de vista “conviene o no conviene”, valoramos todo en términos de “me conviene o no me conviene”.

Pues bien, en esta sociedad tan complicada que nos ha tocado vivir aún quedan –quedamos– personas que creen y actúan de otra manera y que quiero reivindicar en este primer post. Además, y dicho sea de paso, son personas a las que les va bien en la vida. Al hilo de esto, quiero relatar una anécdota: paseando con mi mujer por mi pueblo (Boadilla del Monte, en Madrid), leímos en un cartel de un bar, colocado en la calle, este texto:

Un café…1,90 €
Un café, por favor…1.80 €
Un café, por favor ¡Gracias! …1,70 €

Esta simpática “oferta” de la cafetería pone en evidencia que se ha dejado un tanto de lado la costumbre de hablar con respeto y consideración a los demás. Una sonrisa y tener una actitud positiva ante la vida transmite desde el primer momento otros mensajes a nuestro interlocutor.

¿Por qué no rescatar palabras y frases que están ahí y que parece que ahora se nos han olvidado? Gracias; por favor; confío en ti; nosotros; cuento contigo; empecemos de nuevo; es una buena idea; perdona; es una buena persona; seguro que lo conseguirás; etc. Todas son expresiones que permiten allanar una conversación difícil. Os animo a DECIR todas esas palabras y frases, a veces arrinconadas.

Y también os animo a EVITAR actitudes y pautas ‘superficiales’, aparentar lo que no eres, decir lo que no sientes, comparar y compararte, creerte más que los demás, criticar, desconfiar del prójimo, emitir juicios precipitados, entablar conversaciones catastrofistas, perder la fe en tus habilidades y muchas más. Todo ello no conduce a ningún lugar.

En el sector eléctrico, que ha atravesado siete años de sufrimiento, quizás sea necesaria una buena dosis de aplicar todo lo anterior. La caída de ventas y la falta de perspectivas de negocio en los últimos años ha hecho que todos estemos algo irascibles y con unas tremendas ganas de que el mercado mejore, en busca de la ansiada reactivación. Todos los indicadores apuntan a una cierta mejoría durante el año 2014 (en el entorno del +6%) y con seguridad un porcentaje mayor en 2015. Os invito a todos a practicar esta forma de entender las relaciones, basadas en la educación y la urbanidad, un tanto abandonadas; seguro que los obstáculos en nuestro trabajo serán menores.

Para acabar, recomiendo que para estar bien con uno mismo es ideal rodearse de buenos amigos, manifestar tus sentimientos con sencillez, ser siempre tú mismo, escuchar más que hablar, no perder el norte, compartir lo que tengas, pedir ayuda cuando la necesites, reconocer tus errores, echar una mano a quien lo necesite y disfrutar de todo lo que hagas.

Termino con una bendición irlandesa que me encanta:

“Que el Camino venga a vuestro encuentro
Que el Viento os sople en la espalda
Que el Sol caliente despacio vuestra cara
y Que la Lluvia caiga suave sobre vuestros campos”

Y después del esfuerzo de escribir todo lo anterior, me voy a tomar algo al bar de abajo: “un café, por favor. ¡Gracias!”

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