Categoríametrología

El lado oscuro y la metrología

El malo malísimo de la saga Star Wars, Lord Darth Vader, reprochaba a uno de los generales del Imperio en el episodio IV (el primero cronológico según su estreno), su nula fe en las artes paranormales del lado oscuro: “su falta de fe resulta molesta”, le espetaba, mirándole fijamente (es un decir) con su máscara archiconocida.

Saltando tiempo, espacio y de la ficción a la realidad, la pasada semana en unas declaraciones a un periódico digital, el director de Metroscopia, la empresa de estudios y encuestas de opinión, decía que la gente no supo en su momento por qué había estallado la crisis “y ahora no se fía de la recuperación”.

Item más, también a este lado de la realidad. Los directores generales de los fabricantes e importadores de las principales marcas del mercado de carretillas, reunidos en la IV Cumbre del Sector, como las anteriores organizada por Cuadernos de Logística, expresaban con muchas,  muchas cautelas, -lo que cuesta alegrarse- aquello que debería ser de un optimismo desbordado, si tenemos en cuenta que de un mercado decreciente los últimos años, el de las carretillas elevadoras -como tantos- hemos pasado a un crecimiento en ventas que en los primeros meses ha sido del 40 por 100 y que, finalmente, puede situarse en el 25 por 100.

No sé si esta falta de confianza en la recuperación puede calificarse de molesta, de cautelosa o de conservadora, pero lo cierto es que los casi siete años de “plaga económica” que llevamos acumulados no han sido una bofetada, sino toda una tortura psicológica que ahora nos impide creer siquiera en los datos objetivos, eso mismo que antes esgrimíamos como justificación de lo mal que estaba todo y que nos recordaba uno de los asistente a la IV Cumbre: PIB, IBEX, Prima de Riesgo, Indice de Confianza.

Aprendemos de todo. Pero mucho más de aquello que nos deja huella negativa, y si el PIB o la prima más famosa de España van bien, que diría Aznar, enseguida nos acordamos del paro y la Deuda Pública, para volver a esa realidad triste y desgastada que, como un narcótico, nos devuelve al lado oscuro.

No hay realidad paradisíaca, ni modelo económico imbatible y eterno. Lo que si hay, lo que si tenemos o deberíamos tener, a mi me lo parece, especialmente desde el lado de las empresas y sobre todo de los medios de comunicación, es una responsabilidad metrológica, es decir un mandato tácito para medir con los mismos instrumentos y raseros cualquier escenario (económico) para sacar conclusiones comparables, pues la economía es una ciencia…o lo parece. Y si a la vista de los números hay que llorar, se llora. Pero si hay que sonreír, como empieza a ser muy aconsejable…pues eso. Feliz lunes.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail