Categoríacompañía aérea

Mala gestión; peor Vueling

La pasada semana tuve que viajar por motivos de trabajo. Nada extraño en mi quehacer habitual. El periplo incluía cuatro vuelos, dos nacionales y dos internacionales, todos operados por la compañía de bajo coste de Iberia: Vueling. El resultado en términos de satisfacción, cumplimiento de horarios, gestión de los problemas, etc. por parte de esta compañía aérea rayó en la más absoluta de las incompetencias. De los cuatro vuelos, tres salieron con retrasos de dos horas, una hora y 45 minutos, con el consiguiente problema para mi agenda y la de los que me acompañaban.

En el conocimiento general y colectivo, la logística se ocupa de los movimientos de mercancías, su gestión, puntualidad (just in time) y oportunidad espacial. Pero también lo hace –o puede hacerlo- de las personas ya sea en grandes concentraciones (musicales, deportivas, etc.) o en otras más pequeñas y sucesivas. A fin de cuentas ese fue el origen de la logística: la gestión del movimiento de tropas y todo lo que conlleva (alojamiento, avituallamiento, etc.).

Como ante el maltrato y la falta de explicaciones de esta compañía, que por desgracia no es un caso único, no queda más recurso que el pataleo, voy a ser constructivo y en lugar de jurar en arameo y lanzar toda una retahíla de exabruptos, he optado por una recomendación: señores responsables de la compañías aéreas y de la gestión de vuelos y pasajeros, contraten a expertos en logística. Ellos saben identificar sus problemas y, sobre todo, cómo resolverlos: ustedes, no. Todos saldremos ganando.

Hace cuatro años decidí no volver a viajar a Barcelona en avión (¡bendito AVE!) tras una experiencia “paranormal” (es decir, del todo menos normal) que tuve, también, con Vueling. Y me consta que otros han sufrido idénticos episodios en sus carnes y sus agendas. No entiendo que se persista en el error. Un colega me dice que está hecho a conciencia para que se perciba la diferencia entre la compañía de bajo coste y la otra, en este caso Iberia. Prefiero pensar que eso es una fantasía. De verdad que lo prefiero. La otra perspectiva me espanta.

Pero algo debe haber cuando en mi terminal de móvil escribí en un mensaje para explicar mi demora “mucho retraso en vuelo” y por defecto el selector de términos del teléfono puso “mucho retraso en Vueling”. Tengo entendido que estos selectores se basan en estadísticas. Pues eso.

La recomendación literaria de esta semana: “El sueño del celta” de Mario Vargas Llosa (2010). Una mezcla soberbia, a mi entender, de relato novelado y crónica, que se sumerge en los recovecos de la naturaleza humana a todos los niveles.

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