CategoríaBarcelona

Resistencia

Mañana, 9 de junio, se inaugura la 17 edición anual del Salón Internacional de la Logística y de la Manutención de Barcelona. Diecisiete años consecutivos de exposición, de jornadas y eventos paralelos en torno a la logística, el transporte y la manipulación de mercancías. Una historia que comenzó en 1998 tras el éxito cosechado por la jornada logística organizada un año antes en la antigua Lonja del puerto de la Ciudad Condal. Comenzaba una andadura, el esfuerzo de un equipo, capitaneado desde entonces por Enrique Lacalle.

La trayectoria de esta cita anual del sector logístico en España no ha sido fácil. Primero, unos años de expansión, con el Salón celebrándose en Montjuic (Plaza de España) y ediciones que siempre superaban a la anterior, creciendo en espacio y número de pabellones ocupados y en actividades paralelas (incluso llegó a atraer durante varios años las Jornadas CEL, que se celebraron simultáneamente al SIL).

Ese crecimiento propició el cambio de instalaciones a las más modernas de Fira Barcelona en L´Hospitalet. Para entonces ya habían aparecido y desaparecido varios eventos competidores en Madrid y Bilbao. SIL podía con todo y con todos, a su inauguración acudían las primeras autoridades del Estado (Juan Carlos I, Felipe VI, entonces Príncipe de Asturias, los Ministros del ramo, etc.) y ya estaba en el calendario internacional europeo de certámenes del sector, lejos de CeMAT pero codeándose, por ejemplo, con el Salon de la Manutention de París o la IMHX de Birmingham, ambos con trayectorias más longevas.

Durante todos estos años SIL ha crecido y madurado, pero también ha resistido los embates de mercado, de una dura coyuntura económica, de los competidores y ha pugnado contra su propio desgaste (inevitable), un lastre para la  supervivencia. Ahora, de vuelta al reciento de Plaza de España,  “lucha” contra el competidor más serio que haya tenido nunca: otro Salón logístico y anual, en Madrid.

Ni Enrique Lacalle, líder absoluto e insustituible del proyecto, ni su equipo, que ha crecido en estos años en conocimiento, solvencia y relaciones internacionales, han querido nunca oír hablar de cambio de modelo o frecuencia. Han resistido y -quizás- cuando lo peor de la crisis ha pasado, ahora empiecen a recoger los frutos de la dura travesía del desierto logístico español de los últimos años.

Para algunos esta permanencia ha sido un vacuo empecinamiento; para otros simple supervivencia: yo creo que ha sido un ejemplo de la mejor versión de la resistencia de quién sabe lo que quiere -y lo transmite a los suyos- y continua hacia adelante. Los éxitos o los fracasos finalmente los marca únicamente el implacable mercado.

El SIL nació con la adolescencia de la logística en España y ahora ambos caminan hacia la madurez. Pero aún queda mucho por recorrer y no menos por resistir. Con permiso del mercado, claro.

Nosotros también estaremos de nuevo ahí, en SIL. Con luz taquígrafos y cámaras…y ya les contaremos.

El clásico de esta semana es “2001: Odisea Espacial”, de Arthur C. Clarke. Primero relato (1948); luego película de Stanley Kubrick (1968) y luego novela, trasladando el guión del film. Tanto si ha visto la película como si no; si le gusta la ciencia-ficción o no; la novela que traspone el guión, es un descubrimiento. ¡Ah! y abstenerse de las secuelas.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Artur Mas tiene razón

La pugna entre soberanistas catalanes y constitucionalistas está en pleno auge. Unionistas y separatistas esgrimen desde Madrid y Barcelona sus argumentos históricos y económicos, y buscan y rebuscan otros para convencer de la bondad de sus tesis, de la necesidad o no de un referéndum, del derecho a la autodeterminación, de las ventajas y desventajas de la independencia.

Entre tanta refriega dialéctica, Artur Mas ha demostrado que o está muy bien aconsejado, o es un tipo avispado donde los haya. En todo caso: tiene razón.

Sí, porque el pasado martes 3 de junio al Muy Honorable president de la Generalitat le tocó inaugurar el XVI Salón Internacional de la Logística de Barcelona, y en su discurso -en el que insistió en reclamar dinero al Gobierno- dijo algo que quizás pasara desapercibido pero que merece resaltarse: “Enhorabuena a los organizadores del Salón Internacional de la Logística…y de la Manutención, que esta segunda rúbrica casi siempre se olvida”.

Curiosa la apreciación y puntualización del sr. Mas quien, quizás, conozca la manutención por su trabajo en el sector privado antes de entrar en política o por pertenecer a una familia con intereses en la industria textil y metalúrgica. Curiosa, pero muy acertada.

SIL, como otras ferias de logística en este país y en cualquier otro, se empeñan y trabajan para contar con expositores representantes de fabricantes o comercializadores de carretillas elevadoras nuevas y usadas -la última “moda”- y en organizar zonas de demostración o formación con estas máquinas. Como en los salones del automóvil, gusta ver las carretillas, tocarlas, observar su diseño. Pero, con frecuencia, se hurta a estos vehículos el protagonismo que merecen frente a la “sofisticada” logística.  Habría que preguntarse si esto tiene que ver con el cierto desencuentro de algunas marcas con las ferias de logística.

Fui algo más que partícipe, en su día, de añadir al “Salón Internacional de la Logística” un segundo título “y de la Manutención”. Estaría bien que nadie tuviera que recordar la existencia de ese epígrafe, como también que presencias como las de Crown (magnífica por cierto) o Clark en la última edición del salón en Barcelona, no fueran singulares, sino parte de una mayor oferta.

Artur Mas tenía razón.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

El clásico

La noticia del fallecimiento de Adolfo Suárez ha eclipsado otra que amenazaba seriamente con acaparar portadas e informativos, la del enfrentamiento futbolístico en el Santiago Bernabéu. Un nuevo “clásico” del fútbol que repite los tópicos hasta la saciedad: partido del siglo, el más decisivo de los celebrados nunca, el derby más esperado, etc. etc. Una retahíla de argumentos vociferados sin variación una y otra y otra vez. No sé si es falta de imaginación de los comunicadores o que este es el “alimento argumental” que quieren los aficionados. Repito, sin variación.

En nuestro sector hay también un “clásico”. Un recurrente intercambio dialéctico entre los que defienden y los que denostan las ferias profesionales como canal o instrumento comercial. Comienza este mes de abril la “temporada” de ferias logísticas y las hay para todos los gustos, colores, tamaños y objetivos. Modestas, menos modestas, enormes, de bolsillo, nacionales, internacionales, sin apellido, solitarias, acompañadas, jóvenes o maduras.

Desde el 1 de abril hasta el 6 de noviembre, los profesionales del sector logístico pueden ver las últimas ofertas de productos y servicios de las empresas proveedoras y asistir a un sinfín de actos paralelos con diferente formato donde se debatirá sobre la problemática del sector. Zaragoza, París, Hannover, Barcelona, Madrid serán los lugares que acojan a otras tantas ferias.

Y los que a partir de ahora vayan o no a esas citas profesionales, aportarán argumentos en favor y en contra, pero serán los mismos de siempre. Y estaremos, de nuevo, en el intercambio “clásico”: las ferias son caras;  o no, depende del resultado en contactos que se obtenga; con tanta información las ferias ya no aportan nada; el contacto humano que favorecen las ferias es una aportación insustituible; se ven los de siempre; se puede ver a todo el sector.

Como con los adjetivos futboleros para calificar “el clásico”, echo en falta nuevos argumentos para justificar la ausencia o asistencia (por cierto, la ferias se siguen llenado en buena parte de sus convocatorias), aportaciones técnicas y estadísticas serias (de verdad) por parte de los organizadores para que sean creíbles, planes de marketing elaborados por los expositores en torno a su presencia, informes independientes de conveniencia de dónde, cuándo, cuántas y con qué frecuencia convocar una feria profesional, estudios económicos que demuestren el valor de mercado de un espacio ferial (que siempre se antoja muy caro), otros que indaguen en el por qué de la “huida” de grandes empresas de algunas ferias para organizarse la suya propia, y en fin encuestas que pregunten a unos y a otros, más allá de las cuestiones “clásicas” y las respuestas ya conocidas, por sus afinidad o desafecto ferial.

Para eso, seguramente, hacen falta entidades sectoriales independientes (¿asociaciones?), que arbitren esos estudios e informes cuyas conclusiones tendrían sin duda mucho valor. Pero, eso sí, árbitros reconocidos y acertados…no como los del “clásico”.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Flaquísimo favor

No hay nada peor que tener el enemigo en casa, que le pongan a uno “los cuernos” y ser el último en enterarse, o que sea tu propia empresa, colectivo o ente de pertenencia el que te haga la competencia. Además de los daños correspondientes, materiales o morales, lo normal es que se te quede una magnífica cara de tonto.

El pasado 21 de enero publicábamos en nuestra web la noticia de la celebración en Barcelona del European Supply Chain & Logistics Summit, merced a un acuerdo con la Generalitat de Catalunya y el ayuntamiento de Barcelona. El evento había sido presentado el día anterior a bombo y platillo con la asistencia del Consejero de Empresa y Empleo de la Generalitat, Felip Puig,  y la segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Recasens.

Hasta aquí, una buena noticia, para el sector logístico y para Barcelona. Un evento itinerante, parece que de alto nivel, convocado por una organización privada que se celebrará durante dos años, 2014 y 2015, en la Ciudad Condal.

Las sorpresas empiezan, sin embargo, con la fecha de la convocatoria de este congreso en 2014: del 16 al 18 de junio. Exactamente once días después de que el Salón Internacional de la Logística de Barcelona eche el cierre a su 16ª edición.

Como siempre en el SIL, la exposición y oferta de los stands estará ampliamente complementada con actividades paralelas en formato de foro, cumbre, jornadas o ponencias, y muchas de ellas de marcado carácter y representación internacional y periódico, como la Cumbre Latinoamericana de Logística o el Fórum Mediterráneo de Logística y Transporte. No parece, por lo tanto, muy acertada y menos oportuna en fechas la nueva convocatoria.

Pero la sorpresa llega a extremos de vodevil o esperpento si añadimos que, en la mencionada presentación del pasado día 20, la teniente de alcalde, señalaba que “este nuevo evento se suma al SIL”, cuando más parece que resta, divide, despista o complica la oferta de citas logísticas. Aún más -no se lo pierdan- esa misma teniente de alcalde, por razones de cargo, forma parte de los órganos de gobierno del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, entidad a su vez organizadora del SIL. Y toda vía más, en el SIL no se sabía nada de este nuevo congreso hasta apenas 48 horas antes de su anuncio.

La respuesta de la organización del SIL -aunque sin serlo oficialmente- ha sido con la “artillería” de las estadísticas de 15 ediciones consecutivas. Además, Enrique Lacalle, presidente del comité organizador del SIL no oculta su contrariedad al señalar que  “los congresos y ferias que recalan en Barcelona van y vienen, nosotros siempre estamos”.

Aunque la compañía organizadora del congreso no parece tener especial predicamento, por lo que hemos podido averigua a través de algún miembro de la ELA (European Logistics Association), no se le puede negar atención, basándonos en las empresas y directivos presentes en anteriores ediciones.

Pero lo realmente lamentable, penoso e impropio, es que intereses políticos -no cabe otra explicación- provoquen esta situación, que hace un flaquísimo favor al sector (dos eventos de corte similar en menos de dos semanas), al SIL, desde luego, y deja patente la falta de criterio de quienes deben promover las mejores prácticas y el mejor clima empresarial y económico.

Quizás la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona -y el partido que comparten-  saquen algún rédito político de todo esto. Pero será sólo eso. A la oferta del sector y a su coherencia le han hecho polvo.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail