Y si no es logística ¿Entonces qué es?

Asistí la semana pasada a una interesantísima reunión profesional cuyo objetivo era descubrir o al menos vislumbrar, qué ocurrirá en diversos aspectos de la logística en un futuro más o menos inmediato. Para alguien como yo, que tiene la suerte de que le fascina el sector en el que trabaja, escuchar, aprender y participar en este debate abierto, una suerte de tormenta de ideas, eso sí, fundamentadas en el conocimiento y experiencia profesional de cada cual, fue una auténtica delicia.

Entre otras cosas, hablamos de comercio electrónico, un canal comercial cada vez más omnipresente –si tal expresión es posible- que tiene en la logística su aliado, donde no se sabe muy bien quién debe agradecer a quién su actividad. Y claro, hablando de logística y de comercio on-line, apareció inevitablemente el líder indiscutible; quien marca el paso de la oca de este fenómeno imparable: Amazon.

Y hubo un par de aspectos en ese punto de la conversación abierta, que me llamaron especialmente a la atención. El primero, en el que coincido plenamente, es la perplejidad que produce escuchar a los miembros del staff directivo de la compañía negar rotundamente que Amazon sea una empresa de logística. La última vez que oí este extremo fue en una reunión profesional como respuesta a una pregunta directa. Y es que Amazon difícilmente se define –lo que resulta cuando menos chocante- y si lo hace es para empelar expresiones que suenan un tanto peregrinas: empresa de computación en la nube, por ejemplo.

Obviamente, el gigante de la logística de comercio electrónico –definición que me parece adecuada- está en su derecho de definirse como quiera o no hacerlo. O dejarlo para más adelante, cuando quizás ya sea otra cosa. Desde luego. Pero la única razón que se me ocurre para lo segundo es el otro aspecto a que me refería de esa reciente puesta en común. La compañía de Jeff Bezos y sus directivos, escurren hábilmente el bulto para no aportar dato o referencia concreta a su propia empresa y actividad interna: “no puedo contestar a eso” es la respuesta más común. Eso sí con una amplia sonrisa. Vamos como Rajoy y sus ruedas de prensa con plasma.

Y me pregunto, porqué quien está cambiando radicalmente los hábitos de compra no es más transparente; o por qué quien acumula y mueve mercancía de terceros, tiene carretillas, sorters, distribuidores, estanterías, almacenes, gestiona pedidos, los prepara y envía con medios propios o ajenos y procura su recepción y entrega (esta podría ser, perfectamente, la definición de operador logístico), no dice que es una compañía logística. Porque si esto no es logística ¿Entonces qué es?

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