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Distribución y fabricantes, condenados a entenderse

En la reciente mesa redonda organizada por la revista Cuadernos de Material Eléctrico, una de las quejas planteadas por los distribuidores se centraba en lo que se ha llamado ‘ventas pilotadas’, actuaciones donde el papel protagonista y guía era tomado por el fabricante y se dejaba al mayorista en mero comparsa; por extensión de este tipo de fenómenos se hablaba de la competencia que ejerce el propio fabricante sobre la distribución, sobre todo –así sucedía tradicionalmente– cuando se trataba de proyectos muy apetitosos en el plano económico o atractivos por la tipología del cliente o por la proyección pública.

Los representantes del canal de la distribución siempre han recelado de estas prácticas, ya que las entendían como una traición de la confianza que llevaban a cabo los proveedores, una intromisión en su terreno de juego habitual. La crudeza de la crisis y la feroz competencia por no perder cuota de mercado hizo que esta clase de métodos proliferaran más de la cuenta, si bien hay que hacer constar que la mayoría de las marcas de primer nivel han tratado siempre, o casi siempre, de acompañar al distribuidor aportando soporte y ayuda sin suplantar su labor. Se ha dado el caso incluso de fabricantes que cerraban el precio de determinadas obras o trabajos, o tutelaban de tal modo el cierre de un contrato que, posteriormente, se dejaba poco margen para la actuación de los distribuidores.

Un ejemplo de cómo el fabricante accede directamente al cliente final se ha dado en el gran proyecto de renovación del alumbrado público de Madrid (225.000 puntos de luz), que se ha otorgado a través de un modelo ESE (Empresas de Servicios Energéticos) por concurso público, donde han concurrido grandes contratistas como ACS, Ferrovial Servicios, FCC e Indra, entre otras grandes corporaciones. Philips ha sido el fabricante que se ha llevado el gato al agua, y que, mediante una política institucional acertada y su potente imagen de marca, ha gestionado directamente este contrato, dejando a la distribución en un papel menor y limitado.

No obstante, ambos actores de la cadena de  valor se necesitan mutuamente: el distribuidor requiere de equipos y tecnologías que permitan cubrir las necesidades de sus clientes en distintos sectores, mientras que el fabricante precisa de la capilaridad, la gestión logística y el soporte técnico y de formación que, entre otras cosas, proporciona el distribuidor para hacer llegar estas soluciones a todo el mercado, desde el cliente más grande, como un contratista, compañía eléctrica o la Administración Pública, hasta el cliente de menor tamaño, como el pequeño instalador o autónomo que atiende a un particular.

Con un cierto sentido de autocrítica, algunos distribuidores comentaron que la culpa en parte de estas situaciones recaía en el propio distribuidor, que no ha sabido trasladar su valor añadido al cliente, ni tampoco –en algunos casos– al proveedor con el que colabora.

Como ocurre en cualquier vínculo comercial, en las relaciones fabricante-distribuidor siempre habrá tensiones y forcejeos, pero no debería olvidarse que existe una comunidad de objetivos e intereses. Creo que ya avanzado el siglo XXI es tiempo de colaboraciones, más que de competencias sin control. Como señalaron varios directivos en la citada mesa, un diálogo sincero y honesto entre los dos actores es el mejor instrumento para limar estas fricciones y hacer que ambos salgan ganando, en eso que los anglosajones han bautizado de forma un poco pomposa como win-to-win. Ambos están condenados a entenderse.

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Las elecciones, ¿un espejismo?

En recientes encuentros en los que este periodista ha tenido la oportunidad de compartir opiniones con diversos representantes de fabricantes y del colectivo de distribuidores de material eléctrico, como en la tercera mesa redonda sobre este sector organizada por Cuadernos de Material Eléctrico, se percibe una cierta corriente subterránea de prudencia que atempera los buenos indicadores macroeconómicos, así como la positiva evolución del primer cuatrimestre de 2015, prolongando las cifras de 2014, que AFME ha desvelado en su asamblea general, el pasado 19 de mayo.

Esta moderación del optimismo se deriva del efecto atípico que podría tener la celebración de las elecciones el próximo domingo 24 de mayo sobre la demanda del mercado. Esto es, desde el último tramo de 2014 y a lo largo de este ejercicio se han puesto en marcha numerosas licitaciones de obras e infraestructuras impulsadas por distintas Administraciones Públicas al calor del calendario electoral. Ya se sabe que los políticos son pródigos y generosos cuando se acercan los comicios, y todo lo que era austeridad y apretarse el cinturón se transmuta en una cierta liberación y desbloqueo de presupuestos para acometer proyectos que puedan convertirse en votos y apoyos ciudadanos en las citas que jalonan el calendario.

El arranque y ejecución de estas obras actuarían de palanca para aumentar varios puntos porcentuales en la actividad del sector de material eléctrico, incremento que sería real, pero con un horizonte temporal corto y sin solución de continuidad. Renovación de equipamientos municipales (como la sustitución de alumbrado público convencional por tecnología Led y otras infraestructuras energéticas), rehabilitación de edificios públicos, mejora de otro tipo de instalaciones (como centros de salud, recintos deportivos, transporte ferroviario…) formarían parte de este empuje que beneficiaría a diversos ámbitos.

De esto se deduce que habrá que esperar a 2016 para comprobar si este crecimiento es flor de temporada, o se sostiene en el tiempo porque la estructura de la demanda es sólida y la bonanza macroeconómica se ha extendido al sector privado y al consumo interno.

Además, por otro lado, un desempleo elevado sigue siendo una rémora de gran calado, como afirmó Pascual Dedios-Pleite, presidente de la Comisión de Mercado de AFME, en la asamblea de esta Asociación, un factor que arroja sombras sobre esta recuperación económica, ya que si la capacidad de compra de ciudadanos y empresas no despega, el crecimiento será frágil y puede quebrarse por otros factores exógenos que no se pueden controlar, tales como conflictos internacionales, inestabilidad política, aumento del precio del crudo, etc.

Afrontemos pues el resto del año con optimismo y trabajemos duro porque acaso esta tendencia al alza sea en parte un espejismo provocado por la efervescencia electoral, o quizás no. Sea lo que sea, ejerciten su derecho al voto el próximo domingo.

En este sentido, les hago una recomendación cinematográfica relacionada con los entresijos de una campaña electoral: Idus de marzo, excelente película de 2012 dirigida y protagonizada por George Clooney, junto a Ryan Gosling.

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Matelec, en la encrucijada

Es bien sabido que una feria, en tanto que plataforma comercial y de oferta de productos, es el reflejo más o menos fiel de un sector de actividad, con sus transformaciones, defectos, fortalezas y desafíos. En lo que concierne al ámbito del material eléctrico y afines, Matelec ha sido, y es, el certamen de referencia de una industria que se halla en pleno proceso de cambios desde hace unos seis años, en una reconversión en la que se han cruzado y combinado diversas circunstancias: el frenazo brusco del boom de la construcción y la caída de la actividad subsiguiente, la crisis financiera y de deuda pública, la concentración en el canal de la distribución y el crecimiento imparable de los modelos de negocio online, entre otros componentes de influencia directa.

Tras el declive registrado en las ediciones de 2008 y, sobre todo, 2010, donde el conjunto del sector eléctrico percibía el agotamiento de un modelo que no aportaba soluciones, la convocatoria de Matelec 2012, con la incorporación de un nuevo equipo directivo, vino a representar un cierto revulsivo con el regreso de algunas compañías de prestigio y un enfoque acertado en la eficiencia energética y los nuevos ámbitos tecnológicos que generaban un mayor potencial de negocio (domótica e inmótica, rehabilitación, autoconsumo, etc.). Además, la organización anunciaba posteriormente la posibilidad de cambiar las fechas de la feria para pasarla a los años impares, con el objetivo de evitar la simultaneidad con la alemana Light + Building (que también se celebra en los años pares) y lograr una mejor posición en el calendario ferial internacional. La organización tiene previsto realizar una encuesta entre los expositores, durante la celebración de la feria el próximo mes de octubre, para preguntarles sobre esta cuestión.

No obstante, como un espejo de las incertidumbres del mercado, la edición de 2014 se presenta con diversas dudas e incógnitas, como la citada sobre el cambio o no de sus fechas a años impares. Una oferta muy orientada al ámbito de la electrónica, así como la ausencia, salvo excepciones, de marcas importantes del sector de material eléctrico, que podrían suponer una mayor atracción para los profesionales, constituyen un lastre para la proyección del certamen, si bien se ha conseguido, por otro lado, una presencia notable de firmas relacionadas con la tecnología Led, una de las áreas de futuro para la industria de la iluminación, en la que también se echan a faltar nombres de relevancia que sí parecen haber apostado por una sola feria al año, la celebrada en Frankfurt.

En cambio, como factores positivos en la balanza, Matelec cuenta con el respaldo de las principales asociaciones sectoriales que vertebran el mercado, como ADIME (distribuidores), AFME (fabricantes), amec amelec (exportación), ANESE (empresas de servicios energéticos), FENIE y FENITEL (estas dos últimas, de empresas instaladoras), entre otras. La organización está trabajando intensamente para volver a posicionar a Matelec como una feria de relevancia, sobre todo en el panorama internacional, pero el contexto macroeconómico no acompaña y la situación de muchas empresas está más volcada en inversiones directamente ligadas a la generación de actividad, con un retorno de la inversión medible y en plazos de tiempo cortos, que a otro tipo de actuaciones.

Matelec se encuentra pues en una encrucijada, con varios caminos a la vista y que, a partir de las decisiones y los resultados de esta edición, puede tomar un rumbo que le lleve a constituir un foro más potente y eficaz, aunque para ello debe configurar una plataforma que sea percibida por las empresas como una catalizador de negocio. Esperemos que así sea.

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Vivo en el lío online

“Vivo en el lío”. Recordamos en este post la entrañable frase de Mariano Rajoy, al inicio de esta legislatura, captada por los micrófonos en un encuentro en el Palacio de la Moncloa con Artur Mas, presidente de la Generalitat de Cataluña. Así he percibido que se sienten muchos empresarios del sector eléctrico a la hora de posicionar su oferta y la marca de su empresa en internet y los llamados canales online, y también cuando un profesional quiere utilizar estas vías para la adquisición de productos, asesoramiento, formación e información.

Para un profesional del sector de material eléctrico y campos afines, una de las primeras opciones en su trabajo diario cuando emplea internet es la consulta de las páginas web de las asociaciones y colegios que defienden los intereses de su colectivo (sea un instalador, un ingeniero, un técnico de mantenimiento, etc.), para tratar de obtener sobre todo información sobre cursos y formación específica, subvenciones o la tramitación telemática de documentación, con especial atención a los temas normativos y regulatorios, dada la alegría legisladora de nuestros próceres en materia energética, de fiscalidad y otros ámbitos.

En el caso de los instaladores, además, las webs de los distribuidores de material eléctrico se convierten en una herramienta de primer orden, sobre todo de aquellos que han diseñado un espacio online con valor añadido que incluye promociones de sus proveedores preferentes, novedades, disponibilidad de stock y posibilidades de formación, como una prolongación de su oferta offline, trabajando también en incipientes plataformas de comercio electrónico. Asimismo, los fabricantes invierten también grandes recursos en sus portales web, haciendo hincapié sobre todo en sus lanzamientos más innovadores, documentación técnica de productos y datasheets, aplicaciones, soporte técnico y preguntas frecuentes.

Asimismo, los medios informativos (como el portal http://material-electrico.cdecomunicacion.es/) organizan, seleccionan y estructuran de la forma más interesante y útil posible todo un caudal de información que está disperso en el mercado y se lo ofrecen a sus lectores, actuando al mismo tiempo como un canal de comunicación que sirve también a las marcas para diferenciarse y posicionarse en el mercado.

A esta fiesta online no podían faltar tampoco operadores como las superficies de bricolaje y suministro industrial, algunas de ellas concebidas para el cliente profesional, que inundan el mercado con promociones constantes, descuentos y acciones de marketing, y finalmente gigantes como Amazon, que desde hace unos años también proporciona en su web productos eléctricos y que incluso ha abierto recientemente una tienda especializada en iluminación. Además, contamos con las redes sociales (Twitter, Facebook y LinkedIn, las de mayor presencia), que abren un horizonte de una extensión casi inabarcable para acceder a más información de todo tipo.

¿Dónde acudir? ¿Cómo me asesoro e informo? El hecho es que los instaladores, tal como se reflejó en un reportaje elaborado por Cuadernos de Material Eléctrico, se siguen mostrando algo reticentes a la hora de adquirir productos vía comercio electrónico, salvo cuando buscan algo muy concreto, y acuden sobre todo a las sitios web de sus distribuidores de confianza. Utilizan internet sobre todo para tener información técnica y normativa, y acceso a ofertas.

Así las cosas, es inevitable experimentar cierta confusión en este universo online donde el profesional encuentra numerosos puntos de atención; encontrar un equilibrio razonable y práctico en esta tarea es a veces complicado. Habrá que concluir, buscando de nuevo la inspiración en el presidente del Gobierno, que “it’s very difficult todo esto”.

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Actores emergentes en la distribución, Saltoki y Novelec

En un mercado tan castigado como el de material eléctrico (según AFME, las caídas acumuladas en los últimos años han originado que el sector haya encogido más de un 60% desde 2007), el canal de la distribución lleva varios años en proceso de mutación y replanteamiento de su enfoque; cada organización a su propio ritmo, en función de si la empresa forma parte de una multinacional, está integrada en un grupo de compra o mantiene un mayor o menor grado de independencia, sea su alcance nacional, regional o local.

Los actores tradicionales, en plena transformación ante este cambio de paradigma en el mercado, tanto en volumen como en términos cualitativos, ven como la participación de cadenas de bricolaje o empresas especializadas, entre otras, empiezan a arañar negocio en determinadas parcelas. Pero en los últimos tiempos, en este contexto, han eclosionado operadores que proponiendo fórmulas diferenciadas se están haciendo un hueco en el mercado con rapidez, lo que avala la idea de que, a pesar de la recesión económica, hay oportunidades si se saben trabajar.

Estos actores emergentes son fundamentalmente dos: Grupo Saltoki y Novelec Electric. El primero ha emprendido una ambiciosa política de expansión con un modelo de negocio distinto, tiendas con una amplia superficie pensadas para el profesional de la instalación en diferentes ámbitos (renovables, calefacción y climatización, fontanería y saneamiento, y edificación, entre otros), que han ido incorporando los productos eléctricos en fechas más recientes. Esta rápida expansión les ha llevado a abrir durante el año pasado y lo que llevamos de 2014 ocho centros en distintas comunidades, como Aragón, País Vasco y Cataluña, tres de ellos especializados sólo en la distribución de material eléctrico: Zaragoza, Bilbao y Vitoria, con lo que suman ya cuatro –el primero está ubicado en Pamplona– específicos para este sector. Este rápido crecimiento ha desembocado en que hoy Saltoki cuenta ya con más de 30 puntos de venta en todo el territorio nacional.

Fundada hace 20 años, Novelec Electric, por su parte, muestra otro perfil de distribuidor, enfocado exclusivamente a la distribución mayorista de materiales eléctricos climatización y fluidos, con una estrategia de crecimiento sostenido pero discreto, sin hacer mucho ruido. Su organización, según fuentes de la empresa, está volcada en un servicio al cliente muy rápido y ágil, y exploran oportunidades de negocio en áreas que han sido abandonadas por otras compañías y donde parece repuntar mínimamente la actividad. Tienen una presencia muy notable en Cataluña, Castilla y León, y la zona de Levante (Valencia, Murcia y Baleares); la empresa cuenta ya con una red de casi 30 almacenes en ocho comunidades autónomas, además de Andorra, lo que ofrece una imagen de proyecto consolidado y en franca progresión.

Así que cuando diversas voces reclaman una mayor concentración en el canal de distribución de material eléctrico, que abogan por que los fabricantes defiendan una consolidación clara, la evolución apunta, en cambio, a una mayor oferta, con un número creciente de puntos de venta que cubren la desaparición de otros, conformando una estructura de mercado lejana todavía al modelo de países europeos como Francia y Alemania, donde las dos grandes multinacionales copan cerca de dos terceras partes del sector.

Existen pues oportunidades para diferentes modelos, hay también espacio para empresas locales, junto a grupos y compañías de mayor dimensión, y para fórmulas distintas de acercamiento al cliente, que también está en plena transformación. Veremos adónde conducen estos movimientos; seguiremos informando.

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¿Queremos aprovechar los canales online?

Como cada comienzo de año, desde el hombre más poderoso al más común de los mortales, todos nos hacemos promesas y propósitos de enmienda que se han convertido prácticamente en tópicos: mejorar el inglés, hacer más ejercicio, dedicar más tiempo a la familia… Intenciones que, en la mayoría de los casos, se quedan en conatos bienintencionados que se esfuman con los primeros vientos de la primavera. En el ámbito empresarial, uno de estos deseos que resurgen en los albores de cada ejercicio es el de reforzar y potenciar la estrategia online de la empresa.

A pesar de la intensidad y la prolongación de la recesión, cuyos efectos han hecho y hacen mella en el tejido económico e industrial, numerosas empresas, si pensamos en el sector eléctrico, no han sabido aprovechar todavía todo el potencial de un sitio web y carecen de una estrategia coherente en el plano digital, tanto en comunicación corporativa como en el apartado comercial; las más de las veces, la página web se limita a reflejar de forma más o menos estética la oferta de productos de la empresa, con diseños poco acertados y con propuestas escasamente activas para atraer a posibles clientes y para atender a los que ya lo son.

Desde cualquier punto de vista, este proceder es un error: hoy en día no se entiende la gestión de una empresa sin una propuesta integral y ambiciosa en Internet, que incluya una página web potente y atractiva, intuitiva para el usuario, fácil de navegar y con contenidos que aporten valor a la actividad del profesional: desde catálogos y fichas técnicas hasta tarifas de precios sencillas de manejar, pasando por asistencia técnica, que puede abarcar incluso la atención en línea con chats en vivo, o información útil de la empresa. Los canales digitales, que pueden también llevarse al ámbito del e-mail marketing, constituyen una herramienta muy poderosa para posicionar una empresa en el mercado y complementar y reforzar sus actuaciones en el mundo físico. Sin olvidar, y no por ello menos importante, la capacidad que ofrece un portal online bien gestionado como canal de ventas, el comercio electrónico.

Desde empresas instaladoras hasta distribuidores, pasando por fabricantes del sector eléctrico, son cada vez más conscientes de ello. De hecho, desde finales del verano hemos visto cómo muchas organizaciones y compañías han renovado, reformulado o potenciado sus espacios en la web: asociaciones como AFME o CEDOM, distribuidores como Nou Grup o Grupo Electro Stocks, o fabricantes como Airfal, Salicru, Hager o Socomec, por mencionar sólo algunos.

Pero queda camino por recorrer en este ámbito, a pesar de los esfuerzos realizados. Internet y las plataformas online deben verse como parte de la solución a la coyuntura que atraviesa el sector eléctrico, más que como un problema. Hay que aprender de errores pasados –los medios de comunicación también los hemos cometido– y avanzar por esta vía en la que ya juegan también un papel importante las redes sociales, como Twitter, LinkedIn o Facebook.

La prudencia también será una buena consejera en este trayecto. Los instaladores, por ejemplo, reconocen que, si bien utilizan Internet para acceder a ofertas, información técnica y normativa, todavía sienten reticencias a utilizar los portales para la compra online de productos (como explicaron en un reportaje del número 6 de Cuadernos de Material Eléctrico). Hay que trabajar mucho en este aspecto; no es el futuro, ya es el presente.

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Comunicación ‘smart’

De unos años a esta parte, y con una inusitada frecuencia en el sector eléctrico, se ha ido colocando el adjetivo inglés smart (que tiene varias acepciones, elegante, bien hecho, listo y, la más común, inteligente) a algunos términos para dotar de mayor o menor grado de inteligencia a aquel concepto o elemento que calificaban. Así, se viene hablando desde hace tiempo de smart home, smart buildings, smart grids y, ya el colmo, smart cities. Con esto parece indicarse que anteriormente ni los hogares, ni los edificios, ni las redes eléctricas y, aún menos, las ciudades tenían inteligencia ninguna, estaban en otra fase, vamos.

Los pioneros en esta tendencia fueron los teléfonos (¡ah, los imprescindibles smartphones!), que han avanzado exponencialmente en pocos años, y cuyo concepto se lleva de este modo a otras áreas. Si bien cabría decir que este apelativo de smart se utiliza con alegría muchas veces, para dar a entender la implantación de una serie de avances tecnológicos que en ocasiones no tienen mucho que ver con la inteligencia; aunque lo que se intenta transmitir es que los equipos y sistemas se comunican entre sí, y se pueden gestionar y controlar con relativa facilidad vía remota o centralizada.

En esta línea de pensamiento, desde esta humilde tribuna apostamos también por un modelo de comunicación que sea inteligente, vamos a llamarle también smart, que implica un nuevo concepto de lo que necesitan las organizaciones para llegar a sus clientes y a sus proveedores. Estamos cansados de escuchar a numerosas empresas mantras del tipo ‘hacemos esto porque lo llevamos haciendo mucho tiempo’, ‘no sé muy bien qué mensajes lanzar al mercado’, ‘utilizo este canal porque lo utilizaba mi predecesor’, ‘dependo de lo que me digan desde la matriz’ (en el caso de algunas multinacionales), y así podríamos seguir ad nauseam.

Parece anómalo que un elemento tan esencial en la estrategia de una compañía como la comunicación sea origen de tantas indefiniciones y dudas, así que hay que dejarse asesorar por expertos en la materia. De este modo, en esta propuesta de comunicación inteligente desde C de Comunicación apostamos por escuchar la visión y enfoque del cliente, aconsejándole en función de sus demandas. Creemos por ello en una comunicación B2B (entre empresas) que utilice diferentes formatos, desde la revista en papel (Cuadernos de Material Eléctrico) a la página web actualizada diariamente, pasando por los boletines electrónicos, y llegando incluso a otro tipo de formatos (multimedia, audiovisual, encuentros empresariales…), siempre pensando en las cambiantes necesidades de los clientes en un mercado que, al mismo tiempo, también está en permanente transformación.

Nos afirmamos en ello porque, además, los lectores, tanto de los medios impresos como de los canales online, también responden a diferentes perfiles y demandas: pymes y autónomos del colectivo de instaladores, grandes empresas de instalación que se dedican a proyectos de envergadura, ingenierías, consultoras, comercializadoras de energía, empresas de servicios energéticos, asociaciones sectoriales, fabricantes de distintos subsectores, el canal de la distribución…

En consecuencia, nos centramos en aportar esa comunicación smart para que el profesional también pueda obtener elementos de valor, que le sirvan en su toma de decisiones y que le ayuden a conocer mejor los entresijos del mercado. En este enfoque, la interactividad que aportan los medios online contribuye también en este sentido a definir contenidos y enriquecer la información que se traslada al mercado. Su colaboración como lectores es necesaria más que nunca. Esperamos sus comentarios, opiniones y, también, críticas.

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Salir llorados de casa

Tomo prestada la expresión de este titular del escritor Arturo Pérez-Reverte, que la ha utilizado en alguno de sus artículos periodísticos, porque en estos tiempos donde las malas noticias se han constituido en un denso magma que nos atenaza desde cualquier rincón –sea periódicos, emisiones radiofónicas, informativos de televisión e incluso conversaciones coloquiales en una cafetería– es necesario hacer un ejercicio intenso de autoafirmación y salir a la calle procurando ofrecer nuestra mejor cara a clientes, colaboradores e incluso a las personas de nuestro entorno más cercano.

La verdad es que para ello, en ocasiones, se requiere un notable esfuerzo: desde el contexto macroeconómico hasta el ámbito más particular, pasando por el sector eléctrico, no dejamos de oír inputs negativos, expresiones de desánimo y mensajes que invitan a la confusión y al pesimismo. Pero es la realidad con la que tenemos que lidiar, tozuda e insistente. Sin ir más lejos, AFME (Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico) ha difundido recientemente los indicadores del sector durante su asamblea general, celebrada en Barcelona la pasada semana, y los datos son contundentes: tras un 2011 en el que las ventas en el mercado nacional cayeron un 14,8%, el volumen de ingresos volvió a descender un 17,5% en 2012; según relató Enrique Valer, presidente de la Comisión de Mercado de la asociación, “el presente año se ha iniciado con una tendencia similar y el primer cuatrimestre ha visto cómo se reducía el mercado nacional un 14,57%”. A pesar de que se espera una cierta mejoría tras el verano, “todo apunta a que 2013 registrará de nuevo una contracción importante de las ventas”.

Con la tendencia bajista de los últimos ejercicios, no es infrecuente que en numerosos eventos y congresos algunos profesionales y directivos recojan este sentir y, quizá de forma algo malsana, se recreen sólo en las noticias negativas, que parecen ocuparlo todo. Pero soy de los que cree, como decía el pensador griego Herodoto (los filósofos griegos son un recurso muy socorrido y citado por periodistas y escritores en esta época de ansiedad), que “tu estado de ánimo es tu destino”, por lo que es necesario llorar y desahogarse en casa para así llegar a la oficina, a la fábrica y al puesto de trabajo con las mejores intenciones y espíritu, con afán de superación de las muchas dificultades que nos aguardan.

Evidentemente, esto no es fácil, pero si salimos de nuestro hogar con las energías apagadas y una sombra oscura en el pensamiento habremos perdido parte de la batalla. Siendo conscientes de la dimensión de los problemas que afrontamos, una actitud positiva y prudente puede ayudar a la consecución de objetivos, aunque sólo sea porque contribuye a generar ambientes de trabajo mucho menos tóxicos. Y si no, acuérdense de algún vecino o conocido –todos los tenemos, estoy seguro– de los que se complacen en contar únicamente desgracias y quejarse de lo triste de su existencia; siempre tratamos de escapar de ellos.

Por ello, busquemos soluciones para mejorar nuestra organización, trabajemos duramente y con rigor, si bien no sabremos qué resultados obtendremos, y exploremos las escasas oportunidades que nos ofrece el mercado, a veces incluso desarrollando fórmulas de colaboración con otras empresas y entidades. No hay muchas más opciones.

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