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Comunicación ‘smart’

De unos años a esta parte, y con una inusitada frecuencia en el sector eléctrico, se ha ido colocando el adjetivo inglés smart (que tiene varias acepciones, elegante, bien hecho, listo y, la más común, inteligente) a algunos términos para dotar de mayor o menor grado de inteligencia a aquel concepto o elemento que calificaban. Así, se viene hablando desde hace tiempo de smart home, smart buildings, smart grids y, ya el colmo, smart cities. Con esto parece indicarse que anteriormente ni los hogares, ni los edificios, ni las redes eléctricas y, aún menos, las ciudades tenían inteligencia ninguna, estaban en otra fase, vamos.

Los pioneros en esta tendencia fueron los teléfonos (¡ah, los imprescindibles smartphones!), que han avanzado exponencialmente en pocos años, y cuyo concepto se lleva de este modo a otras áreas. Si bien cabría decir que este apelativo de smart se utiliza con alegría muchas veces, para dar a entender la implantación de una serie de avances tecnológicos que en ocasiones no tienen mucho que ver con la inteligencia; aunque lo que se intenta transmitir es que los equipos y sistemas se comunican entre sí, y se pueden gestionar y controlar con relativa facilidad vía remota o centralizada.

En esta línea de pensamiento, desde esta humilde tribuna apostamos también por un modelo de comunicación que sea inteligente, vamos a llamarle también smart, que implica un nuevo concepto de lo que necesitan las organizaciones para llegar a sus clientes y a sus proveedores. Estamos cansados de escuchar a numerosas empresas mantras del tipo ‘hacemos esto porque lo llevamos haciendo mucho tiempo’, ‘no sé muy bien qué mensajes lanzar al mercado’, ‘utilizo este canal porque lo utilizaba mi predecesor’, ‘dependo de lo que me digan desde la matriz’ (en el caso de algunas multinacionales), y así podríamos seguir ad nauseam.

Parece anómalo que un elemento tan esencial en la estrategia de una compañía como la comunicación sea origen de tantas indefiniciones y dudas, así que hay que dejarse asesorar por expertos en la materia. De este modo, en esta propuesta de comunicación inteligente desde C de Comunicación apostamos por escuchar la visión y enfoque del cliente, aconsejándole en función de sus demandas. Creemos por ello en una comunicación B2B (entre empresas) que utilice diferentes formatos, desde la revista en papel (Cuadernos de Material Eléctrico) a la página web actualizada diariamente, pasando por los boletines electrónicos, y llegando incluso a otro tipo de formatos (multimedia, audiovisual, encuentros empresariales…), siempre pensando en las cambiantes necesidades de los clientes en un mercado que, al mismo tiempo, también está en permanente transformación.

Nos afirmamos en ello porque, además, los lectores, tanto de los medios impresos como de los canales online, también responden a diferentes perfiles y demandas: pymes y autónomos del colectivo de instaladores, grandes empresas de instalación que se dedican a proyectos de envergadura, ingenierías, consultoras, comercializadoras de energía, empresas de servicios energéticos, asociaciones sectoriales, fabricantes de distintos subsectores, el canal de la distribución…

En consecuencia, nos centramos en aportar esa comunicación smart para que el profesional también pueda obtener elementos de valor, que le sirvan en su toma de decisiones y que le ayuden a conocer mejor los entresijos del mercado. En este enfoque, la interactividad que aportan los medios online contribuye también en este sentido a definir contenidos y enriquecer la información que se traslada al mercado. Su colaboración como lectores es necesaria más que nunca. Esperamos sus comentarios, opiniones y, también, críticas.

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