Conocí a Ricardo López -a la sazón coordinador de Ancofe- en la primavera de 1984. Acababa yo de aterrizar en el sector de ferretería para formar parte del equipo que creó la revista Nueva Ferretería y Ricardo fue unos de mis primeros contactos. Recuerdo que me trató con mucho afecto, me dió mi primera lección sobre el cooperativismo ferretero y me explicó lo que era Ancofe. Años más tarde, participé como invitado en la primera convención de Ancofe, que se celebró los días 30 y 31 de octubre de 1987 en el hotel Expo de Valencia, coincidiendo con Fimma-Maderalia, a la que asistieron cerca de 400 ferreteros de las nueve cooperativas que entonces la integraban: Cofedas, Comafe, Cofac, Cofedeva, Cofedal, Coferdroza, Coinfer, Las Rías y Unife. Allí sentí la fuerza de la unión de un colectivo que empezaba a obtener rendimiento de la marca propia Ferr Selección y a soñar con una cadena de ventas de ámbito nacional.
Cuando en 1991 nace Ferrokey y con ella la cadena de ventas, Ancofe señaló el camino a seguir al canal tradicional de ferretería. Poco después se ponía en marcha una gran campaña de publicidad en radio, televisión y prensa diaria y se editaban millones de folletos para dar a conocer al consumidor final la buena nueva. El éxito fue espectacular. En 10 años, Ancofe había sido capaz de modernizar el comercio de ferretería y prepararlo para competir con los nuevos operadores que ya empezaban a dar señales de vida en el ámbito del bricolaje.
Ricardo López, José Antonio Ortega, Antonio Valverde, Antonio García Rull, Luis Muñiz, Gonzalo Romero, los señores Bea, Ibáñez, Leal, al principio, y otros muchos, más tarde, como Castromán, Suardíaz, Muratori, Bautista, Velasco, Carcia, Miguel, Vieito, … pusieron todo su esfuerzo e ilusión para potenciar Ancofe y hacerla un referente en el sector. Se sumaron más tarde Coarco, Coanfe, Coferpal… y Ancofe ofrecía un paraguas cada vez más grande y unos servicios cada vez más completos: central de compras, central de servicios, central de pagos, cadena de ventas, marcas propias.
Desgraciadamente, algunos de los presidentes y gestores que vinieron detrás no supieron estar a la altura de las circunstancias y con unas miras menos altruistas que los fundadores fueron generando un clima cada vez más irrespirable que culminó en 2004 con la salida de Cofac y más tarde de Cofedas y Coinfer. Para entonces, Ricardo López y Paco Castromán, gerente y presidente, que habían logrado mantener la cohesión interna por encima de los particularismos de cada cooperativa, hacía tiempo que habían salido de la agrupación y sus sustitutos no habían sabido, no habían podido o no había querido continuar su obra. El final de la historia se acaba de sustanciar hace unos días y cabe recordar ahora la fecha de su fundación en Madrid, el 23 de febrero de 1981, y que Ancofe llegó a agrupar a principios del siglo XXI a 1.200 puntos de venta, con unas ventas de 130.000 millones de las antiguas pesetas -unos 780 millones de euros-.
En su adiós es de justicia reconocer a Ancofe y a muchos de los que participaron en su gestación y posterior desarrollo, su contribución a la modernización del sector ferretero y su capacidad para conseguir agrupar las voluntades de miles de ferreteros -tradicionalmente individualistas- en un proyecto común que durante más de 30 años ha vertebrado el canal tradicional de ferretería en España.
Desde 1984, informo de lo que sucede en el sector de ferretería y bricolaje, he visto centenares de fábricas, almacenes y ferreterías y he conocido a los protagonistas de todos los cambios que se han producido en el sector desde entonces. Y pretendo seguir haciéndolo, con su permiso.