El Libro Blanco ayudará a entender el sector

La Fundación Txema Elorza ha puesto en marcha la elaboración de “El Libro Blanco del sector de Ferretería y Bricolaje”, un ambicioso proyecto que tratará de arrojar luz sobre las causas y efectos de la actual crisis sectorial, desmenuzar la realidad de cada uno de los elementos que conforman la cadena de distribución y su valor real y prever la evolución de la ferretería y el bricolaje español en los próximos cinco años.

Entre los objetivos de la Fundación figura el de conocer toda aquella información actual y útil, relativa al comportamiento del sector y su naturaleza, analizando procedimientos, comportamientos e información disponible; realizando estudios, trabajos técnicos y de investigación y estudiando su evolución y tendencias. Pues eso es lo que se va a llevar a cabo con el “Libro Blanco”, y como tengo algo que ver en el proyecto, espero que sea contando con la colaboración de todos los profesionales y de las empresas y organizaciones que integran cada uno de los eslabones de la cadena.

En los próximos meses se llevarán a cabo encuestas, “focus group” y entrevistas personales para contrastar opiniones y recoger datos que, una vez tabulados, analizados y valorados, se pondrán negro sobre blanco en lo que probablemente se constituirá como el texto de referencia para todo aquel que quiera conocer en profundidad el sector y quiera saber cuál es su situación relativa, las áreas de mejora y las amenazas y las oportunidades para su negocio. Con este trabajo, la Fundación espera contribuir a desterrar de una vez por todas la cantinela de que en el sector de ferretería y bricolaje no hay datoss; por lo menos en lo que se refiere a los datos estructurales y de funcionamiento general.

En la primavera de 2011, si se cumplen los plazos previstos, el “Libro Blanco” estará disponible tanto en papel como en formato electrónico.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Coferdroza-Cofedeva, el camino a seguir

Acabo de enterarme de que Coferdroza y Cofedeva se fusionan, o de que una absorbe a la otra, tanto da, porque no es importante para mi reflexión cuál sea el protocolo que se ha utilizado para que ambas sociedades cooperativas su unan. Me importa sólo el hecho, el hecho de que dos cooperativas de larga tradición, una de Valencia, Cofedeva, la más antigua de todas las cooperativas de ferretería de España -fundada en 1951-, otra de Zaragoza, Coferdroza, la segunda más importante del país por número de socios y de puntos de venta -fundada en 1965- hayan llegado a la conclusión de que es mejor para el conjunto de los socios de ambas, caminar juntos a partir de ahora y afrontar juntos los retos del mercado, siendo más y más fuertes.

Si todo sigue un orden lógico -se conoceran más detalles del proceso de fusión en pocas fechas- la cooperativa resultante tendrá presencia en 8 comunidades autónomas y 26 provincias; en 19 de ellas al menos con tres o más puntos de venta. El número de puntos de venta superará los 300 y la facturacíón se situará alrededor de los 50 millones de euros.

La trayectoria de ambas cooperativas -pertenecientes las dos a Ancofe- ha sido diferente en los últimos años. Mientras que Coferdroza ha ido expandiéndose con fuerza fuera de Aragón y articulando proyectos nuevos, Codefeva ha permanecido circunscrita a la comunidad valenciana y más concretamente a Valencia, donde se concentran más del 90% de los socios y se ha situado a rebufo del pelotón de entidades agrupadas en Ancofe. Mientras Coferdroza ha sido practicamente monopolística en Aragón, Cofedeva era la más pequeña de las tres que operan en la comunidad valenciana; Coinfer, con fuerte presencia en Valencia y Castellón y Cofedal, la de más implantación en Alicante.

Mis felicitaciones a todos los profesionales que han tomado la decisión y particularmente a los presidentes de ambos consejos rectores, Manuel Tomás y Rafael Andréu y a los gerentes, David Martínez y José Luis Catalán. También felicidades a la masa de socios que -si todo va según lo previsto- se beneficiarán de pertenecer a una organización más fuerte y más competitiva.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

La competencia, cuestión de enfoque

Hace poco, Carlos Pérez Padrón, presidente de Eurolatón, me decía en una entrevista que la competencia era para él fundamental. Le estimulaba, le ayudaba a mejorar, a no perder el norte. “Sin competencia avanzaríamos mucho más despacio porque no tendríamos referencias con las que compararnos y nos faltaría el acicate de superarlas”. Pero no todo el mundo piensa igual. Para otros, la mejor competencia es la que no existe o está moribunda y bien machacada. Algunos incluso se preocupan más de que le vaya mal a la competencia que de sus propios asuntos.

En el sector de ferretería y bricolaje se dan, como es normal, todas esas sensibilidades y no es difícil identificar a los que se alinéan en cada bando. Las consecuencias también son evidentes.
Mi experiencia me lleva a estar muy cerca de la sensibilidad de Carlos y de otros como él. La reflexión que me gustaría compartir se basa en dos preguntas, la primera: ¿Estamos seguros de quién es nuestra competencia? y la segunda: ¿qué hay de los intereses comunes?.

A Daniel Iriarte, primer ejecutivo de Leroy Merlin en España durante los primeros años de este siglo, le oí decir que la preocupación principal de su enseña no era qué hacían las ferreterías ni los demás centros de bricolaje, sino cómo convencer al público que era más interesante y divertido cuidar el jardín o fabricarse una casa de muñecas o alicatar el cuarto de baño que ir al cine, llevar a los niños a Euro Disney o salir a cenar con los amigos. El enfoque era inquietante y, en mi opinión, lúcido. En efecto, Leroy Merlin, Bricoking, Bricor o cualquier ferretería de barrio compiten contra el resto de actividades en el bolsillo -en el presupuesto- del público en general. Y cuando nuestro nivel de saturación de práctica del bricolaje está diez veces por debajo de la media europea, es cuando menos ingénuo preocuparse de la competencia aparente -el resto de establecimientos del sector- que de la real -la televisión, el futbol, los viajes, los bares o los videojuegos-.

En cuanto a los intereses comunes, otro ejemplo. La Plataforma PRIE, integrada por fabricantes, distribuidores y profesionales de diversos ámbitos de actividad, próximos -la mayoría- a la construcción, ha conseguido, pasando por encima de sus intereses particulares, promover la Ley de Plazos de Pago, que obligará a todo el mundo -empresas y administraciones públicas, a partir de 2013, a pagar a un máximo de 60 días de la fecha de factura. O dicho en román paladín, que en vez de pasarse los morosos unos a otros igual se pasan los faroles en el juego del mentiroso, los participantes en la plataforma han decidido unirse para acabar con los morosos y las prácticas abusivas de ciertos clientes comunes.

Al final es una cuestión de enfoque, pero no me digan que no es más práctico ver la competencia como algo positivo y colaborar con ella en los ámbitos en los que los intereses son comunes, que enzarzarse en guerras de los cien años con la ferretería de la misma calle, del mismo barrio o del mismo pueblo con la que llevamos conviviendo, eso, décadas o siglos.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Luis Franco, IV Premio Txema Elorza

Luis Franco Monzó, valenciano, de 63 años, director general de Reunión Industrial, REI, ha sido elegido “IV Premio Txema Elorza a los valores humanos y profesionales en el sector de ferretería y bricolaje”. El resultado, que se hizo público el pasado día 9 de julio, en Santiago de Compostela, en la ceremonia que la Fundación Txema Elorza llevó a cabo en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital gallega, reconoce la trayectoria humana y profesional de un hombre que ha dedicado cuarenta y seis años de su vida a vender productos de ferretería y bricolaje, primero como representante multicartera, después como copropietario de una fábrica de tiradores y herrajes, REI.

Luis cursó estudios de magisterio y filosofía en el seminario de Barcelona. Iba para cura. A los 17 años decide cambiar su vida, se sale del seminario y se coloca como representante de productos de ferretería con un tío suyo. Al cabo de los años se convirtió en uno de los mejores agentes comerciales del sector. A finales de los setenta, se asocia con otro representante valenciano, Jorge Micó, montando la casa de representaciones más potente de la comunidad valenciana. En 1985 deciden crear Reunión Industrial y montan una pequeña fábrica en Rafelbuñol. Hoy, REI es una empresa líder en la fabricación de tiradores, dispone de 8.500 metros cuadrados de superficie, emplea a más de 100 personas y exporta el 80% de su producción a 45 países de todo el mundo.

Yo le conozco bien y sé que es una persona fundamentalmente buena. Generosa, amigo de todo el mundo, muy familiar, amante del trabajo que realiza, gran comunicador y muy preocupado tanto por el futuro del sector ferretero como por la excelencia y los valores conceptuales que incorpora a los productos que fabrica y comercializa REI. Como dice su socio, los valores que animan a Luis son: primero Dios, después la familia, luego REI y por último, el Valencia CF.

Desde esta modesta atalaya quiero felicitar a Luis Franco, así como a los dos finalistas del premio, Miguel Ortiz Gimilio, presidente de Ferretería Ortiz y Carlos Pérez Padrón, presidente de Eurolatón, ambos con la misma categoría profesional y humana que él y ejemplos, como Luis, de empresarios emprendedores y muy trabajadores y de personas que atesoran los mismos valores que defiende la Fundación Txema Elorza: entre otros, honradez, austeridad, esfuerzo, sacrificio y generosidad.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Una Ferroforma ilusionante

Se ha reunido en Bilbao hace unos días el nuevo Comité Técnico Asesor de Ferroforma-Bricoforma, convocado por el BEC para poner en marcha la edición de la feria en 2011.

Formo parte de él, lo cual algunos pensarán que me desacredita para emitir opiniones no sólo acerca del mismo comité sino incluso de Ferroforma. Quienes me conocen, sin embargo, saben que no es la primera vez que formo parte de ese comité, lo cual no me ha impedido criticar las cosas que no me han gustado en anteriores ediciones. Quiero suponer que me han vuelto a invitar porque digo lo que pienso, guste o no guste, siempre en favor de un modelo de feria que piense exclusivamente en expositores y visitantes y les ofrezca propuestas adaptadas a las necesidades y expectativas del sector en su conjunto.

En fin, después de este preámbulo, entró en materia diciendo que hacía mucho tiempo que no veía una voluntad tan manifiesta por parte de la Feria de Bilbao de promover un certamen a la medida de expositores y visitantes. La propia composición del comité organizador -más abierta que nunca a profesionales representativos de las diferentes sensibilidades dentro del sector -fabricantes, importadores, cooperativas, centrales de compra, asociaciones, etc.- el planteamiento de una feria como punto de encuentro más allá de la propia exposición, la apuesta por un modelo de exposición adaptado a las nuevas necesidades de los distintos operadores y a precios muy razonables, son factores que -en mi opinión- merecen un voto de confianza y deberían suponer una reflexión sin prejuicios sobre la presencia en Ferroforma 2011.

Fernando Bautista -gerente de Cofac- ha aceptado presidir el nuevo Comité porque, en sus palabras, “he visto un nuevo planteamiento por parte del BEC que me gusta, en el que se involucra a los diferentes sectores de la ferretería y el bricolaje y se le da al Comité un caracter muy por encima del meramente consultivo como se hacía hasta ahora”. De hecho, la organización se ha comprometido a aceptar todas las decisiones que se tomen en él con una única limitación, la presupuestaria. En otras palabras, que Ferroforma-Bricoforma 2011 será lo que el Comité Técnico Asesor decida que sea.

En la fecha que escribo estas líneas, se están ya valorando por parte del BEC diferentes propuestas surgidas del Comité e inmediatamente después de las vacaciones veraniegas se pondrán en marcha diversas iniciativas para que el nuevo diseño de la feria sea conocido y valorado por todo el sector, manteniendo como criterio el estar abiertos a las iniciativas que para mejorar y dar valor a la convocatoria puedan surgir desde cualquiera de los estamentos que lo conforman.

Queda mucho camino por andar, pero los comienzos son en verdad prometedores. En próximos “post” comentaré cada uno de los pasos que se vayan dando para perfilar un certamen que quiere recuperar el crédito y el cariño de toda la ferretería y el bricolaje españoles.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Un mundo con valores

Un año más, y van cuatro, el sector de ferretería y bricolaje se reúne -esta vez en Santiago de Compostela, el próximo dia 9 de julio- en torno a los valores humanos y profesionales, para reconocer la trayectoria de tres de los suyos. Luis Franco Monzó, director general de Reunión Industrial; Miguel Ortiz Gimilio, presidente de Ferretería Ortiz; y Carlos Pérez Padrón, presidente de Eurolatón, los finalistas del IV Premio Txema Elorza, son ejemplos incuestionables de honradez, austeridad, esfuerzo, sacrificio y bonhomía, algunos de los valores de los que adolece esta sociedad en la que vivimos. Una sociedad que necesita recuperar esos valores para salir de la crisis en la que la ambición desmesurada, la especulación sin límites, la corrupción generalizada y el todo vale la han sumido.

Los valores humanos y profesionales que adornan a los tres finalistas en unas trayectorias largas y plagadas de dificultades, deben hacernos reflexionar sobre la importancia de alcanzar objetivos por medio del esfuerzo -que no del pelotazo-, con planteamientos honestos -que no engañosos-, y compartiendo los beneficios lógicos a los que aspita toda empresa con proveedores, clientes y la sociedad en general -que no llevándoselo todo crudo, pasando por encima de quien haga falta y sin ningún escrúpulo-.

Sólo la vuelta a los valores que la Fundación Txema Elorza promociona y defiende y que los finalistas de este año y de años anteriores atesoran y ejemplifican, pueden asegurarnos un futuro de prosperidad sostenible y extensible al mayor número de nuestros conciudadanos.

Será un honor para mi compartir con todos ellos unas horas de exaltación de todo lo más noble del ser humano. Y una responsabilidad ser capaz de que trascienda a la mayor parte de la sociedad su ejemplo como empresarios emprendedores y como personas ejemplares.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Una buena y una mala

Las noticias se suceden a velocidad de vértigo, también en el sector de ferretería y bricolaje. Tan rápido que reconozco no estar a la altura en cuanto a la rapidez de comentarlas. En esta ocasión traigo a colación dos completamente opuestas: Por una parte, la integración del grupo navarro Simes en Desa; por otra la desaparición de la ferretería Juan Leyva, en Granada. La primera es una buena noticia, la segunda, evidentemente, mala.

Un ejemplo de concentración empresarial para afrontar con garantías los retos de un mercado cada vaz más internacionalizado, es la integración del grupo Simes en la catalana Desa. El nuevo operador facturará 38 millones de euros en 2010, el 30% de los cuales procederán del negocio internacional y se convetirá en uno de los líderes del negocio de sistemas de fijación del sur de Europa, en competencia con firmas de la relevancia mundial de Hilti o Spit.

Como llevo tiempo reclamando este tipo de operaciones entre operadores nacionales del sector ferretero, no puedo más que felicitarme y dar la enhorabuena a todos los que han hecho posible la fusión, Josep María Vidal, Enrique Morera o José Antonio Segarra, por Desa y Jesús Zuluaga o Luis Ormaechea, por el grupo Simes. Y ponerla como ejemplo para otros fabricantes especialistas que necesitan con urgencia alcanzar la masa crítica suficiente para competir de tú a tú en mercados, que de otra forma, perderán de forma irremisible.

El cierre de la granadina Juan Leyva es un ejemplo más del continuo goteo de establecimientos tradicionales que no han podido sobrevivir a la crisis de ventas de los últimos tres años. La ferretería Juan Leyva que yo conocí por primera vez hace casi 30 años en la Plaza de la Trinidad, de Granada, era un negocio floreciente especializado en el suministro de cosntrucción más tradicional.

Fundada en 1892, era uno de los emblemas de la ferretería granadina. Situada en pleno centro del casco antiguo de la capital andaluza, competía con otras como El Timbre o Scoa por una clientela acostumbrada al mostrador y a unas cuenta que solían saldarse a final de mes.

Hacía ya más de una década que la remodelación del centro de la ciudad y la casi imposibilidad de acceder al establecimiento en un vehículo industrial empezó a cuestionar la viabilidad del negocio. Hace tres años, justo cuando la crisis empezaba a dar sus primeras señales, los propietarios decidieron abandaonar la antigua ubicación y emprender una nueva singladura en un local más apropiado y más alejado del centro. Pero la fuerte inversión que supuso el cambio, ha significado el mazazo definitivo cuando las ventas, como en otros muchos lugares del pais, se han desplomado.

Aprovecho para recordar aquí otros cierres de negocios con gran nombre y prestigio en el sector como Ferretería Mora, La Mundial, Radoca, Martí y otras muchas, acontecidas desde el comienzo de la crisis, que están confirmando, desgraciadamente, el pronóstico de no pocos expertos, que afirmaban que la actual crisis de ventas iba a ser letal para aquellos negocios que o bien no se hubieran adaptado a las exigencias de los nevos tiempos o que -la crisis- les hubiera pillado con el paso cambiado.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Una nueva oportunidad para Ancofe

Han pasado más de dos décadas desde que la Agrupación Nacional de Cooperativas de Ferretería, Ancofe, celebró su primera convención en Valencia, coincidiendo con la celebración de Fimma-Maderalia. En aquella etapa de finales de los ochenta, Ancofe acababa de lanzar su proyecto Ferrokey y despertaba enormes expectativas como vanguardia de un sector, el de ferretería, que necesitaba modernizarse para adaptarse a los nuevos tiempos y poder competir de igual a igual con los nuevos operadores de bricolaje que, por entonces, aterrizaban en España con fórmulas hasta entonces desconocidas.

En aquella ocasión fui invitado por el entonces presidente, Francisco Castromán, y por Ricardo López, gerente de Ancofe, a dirigir a la masa social de la cooperativa de cooperativas un mensaje que incluía felicitaciones por lo alcanzado a hasta entonces y las bondades del camino emprendido en pro de una enseña nacional de ferreterías –Ferrokey- , y un llamamiento a la responsabilidad de todos los presentes por cuanto de la capacidad de impulsar y desarrollar el nuevo proyecto, dependería en buena medida el futuro de un canal tradicional como el de ferretería, que se enfrentaba a una encrucijada difícil pero apasionante.

Lo acontecido en estos últimos veinte años es ya historia. Eclosión de las grandes y medianas superficies de bricolaje, desembarco de nuevos modelos de establecimientos para profesionales, desarrollo de nuevos grupos y centrales de compra en el canal tradicional, escisión de Ancofe, etc.

Hoy y mañana, Ancofe celebra en Zaragoza su I Encuentro de Compras. Doscientos cincuenta proveedores de la agrupación y alrededor de mil asociados están convocados a un encuentro comercial que trata, por una parte, de recuperar el tiempo perdido y, por otra, de promover una nueva etapa en la que la unidad de acción de todas las cooperativas y de sus asociados les permita recuperar o por lo menos luchar por el liderazgo del canal tradicional.

El esfuerzo realizado por el Consejo Rector y por la gerencia y el departamento comercial de Ancofe, así como la respuesta a su llamada de los principales proveedores del sector merece una recompensa que sólo será completa si se traduce en negocio a corto plazo y en elemento cohesionador y potenciador de Ancofe como organización que aporta valor a la cadena de distribución y de Ferrokey como enseña de ventas reconocible a nivel nacional.

En suma, una nueva oportunidad para Ancofe, que necesariamente deberá aprovechar.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Bricor y Leroy Merlin se la juegan en Los Barrios

A 1,5 km. de distancia uno de otro, con un Carrefour de por medio, el Leroy Merlin recientemente remodelado y el recién inaugurado Bricor, del Polígono Palmones, en Los Barrios (Cádiz) ya compiten por ganarse la confianza y el consumo de los cerca de 250.000 habitantes que pueblan la Bahía de Algeciras, en un entorno de 25 kilómetros y cuyas principales ciudades son Algeciras, La Línea de la Concepción, San Roque y Los Barrios.

Los 8.400 metros cuadrados de Leroy Merlin contra los 11.000 de Bricor. La marca líder del mercado de bricolaje contra la marca especializada en bricolaje (Bricor) del grupo líder en el mercado español de distribución, El Corte Inglés. El “Da vida a tus ideas” contra la “Bricoración”. Todo ello, en un entorno donde ya se encuentran ubicados un BricoKing y una cincuentena de ferreterías generalistas e industriales, algunas con decenas de años de tradición e historia.
En unos cuantos meses veremos si hay mercado para tantos operadores, si entre todos consiguen impulsar el mercado de bricolaje de la provincia de Cádiz, cómo aguantan las ferreterías tradicionales tan descomunal desembarco y, en fin, si la nueva pugna Bricor-Leroy Merlin acaba en tablas o con un ganador claro.
En todo caso, se trata de una excelente prueba para el mercado de ferretería y bricolaje que habrá que seguir con especial atención.
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail