Ferretería de barrio

La desaparición en los últimos años de cientos de ferreterías en el centro y en los barrios de las ciudades más grandes –Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Bilbao…- han dejado huérfanos a cientos de miles de vecinos de establecimientos de cercanía capaces de solucionar problemas cotidianos como la cisterna que no carga, el grifo que gotea, la bombilla que se funde o la persiana que no sube. Con una población cada vez más envejecida, un tiempo cada vez más escaso y presupuestos más ajustados, la ausencia de la tradicional ferretería de proximidad a la que se puede acudir andando en cinco o diez minutos es un pequeño drama.

La semana pasada tuve ocasión de comprobarlo en Barcelona, en el barrio de Sarriá. En los últimos años habían ido desapareciendo por unas u otras causas todas las ferreterías de la zona y a los vecinos no les quedaba otra que desplazarse al otro lado de la Diagonal  o a los grandes centros de bricolaje de las afueras para solventar esa problemática cotidiana o acometer un proyecto de bricolaje, fuera este de la envergadura que fuera.

En el tiempo que estuve en la nueva ferretería preparando un reportaje para el próximo número de Cuadernos de Ferretería y BricolajeBricofusta abrió al público el pasado día 13 de octubre- no hubo cliente que no entrara en la tienda y no diera las gracias a los dependientes por haber abierto una ferretería en el barrio: “Estábamos huérfanos”, dijo una señora de avanzada edad que quería comprar unos tacos. “Gracias por abrir una ferretería en el barrio”, dijo otra señora que iba con tres niños recién salidos del cole. “No conocía esta ferretería, ¿cuándo la han abierto? Nos viene fenomenal”, aseguró un hombre que tenía pinta de paleta y estaba haciendo una reforma en una vivienda de la misma calle…

Aprovechando la experiencia, saldré al paso de los que dicen que la ferretería no tiene futuro. En mi opinión, no lo tienen las que siguen ancladas en el pasado, sucias, tristes, desordenadas, oscuras y con dependientes hastiados y hartos de mostrador y de clientes. Sí, y mucho, las que entienden su papel como centro de soluciones para los vecinos del barrio o del pueblo; las que asesoran al cliente, las que consiguen esos productos que el cliente no sabe dónde encontrar, las que, en definitiva, ofrecen soluciones cercanas a problemas cotidianos.

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6 thoughts on “Ferretería de barrio

  1. sigo siempre el Blog de Juan Manuel y hoy sobre la desaparición de las ferreterías de barrio algo hay de verdad, la lucha constante con las grandes superficies y los ¨” chinos “.
    Mi familia tiene una ferretería desde el año 1958 y vamos por la tercera generación, mucho nos ha costado mantenernos durante esta dichosa crisis, pero nos hemos tenido que modernizar y ofrecer al cliente lo que necesita y quiere, el trato amable y el consejo de un profesional.

  2. En un articulo del Dominical de El País, decía Antonio Muñoz Molina :
    ” La ferretería es para los barrios como el canario en la mina : cuando desaparecen;
    el barrio esta muerto. En mi zona hay muchas ferreterías y eso me tranquiliza “.

    A raíz del articulo publicado por Juan Manuel Fernandez, “ferretería de barrio”.

  3. Buenas tardes, creo que se deberia profundizar sobre lo escrito al comienzo, donde usted escribe literalmente ” La desaparicion en los ultimos años de cientos de ferreterias en el centro y en los barrios de las ciudades mas grandes”. Para mi, ese es el principal problema, esos cierres, ¿porque se producen?. Yo como ferretero en Malaga, el problema es la proliferacion de esas grandes cadenas de ferreteria y bricolaje, con las cuales son imposibles de competir. Como usted dice las ferreterias de barrio quedan para los olvidos y pequeñas cosas, mientras que las grandes compras, tanto el cliente de a pie como empresas, van a las grandes superficies. Entonces ¿ como una ferreteria de barrio puede sobrevivir, con esas ventas, mientras que los gastos siempre aumentan?. Ojala que la ferreteria de la que habla dure muchisimo.

    1. TOTALMENTE DE ACUERDO CON JOSE DAVID DE MALAGA.TENGO UNA FERRETERIA DESDE 1978 Y LES VOY A PONER UN EJEMPLO QUE ME OCURRIO HACE UNOS DIAS:VINO UNA CLIENTA (POCO HABITUAL) CON UN CUADRADILLO DE UNAS MANETAS QUE HABIA COMPRADO EN LEROY PARA VER SI SE LO PODIA CORTAR. MI PREGUNTA ES QUE HAGO¿ SE LO CORTO GRATIS SABIENDO QUE NO VA APRECIAR EL FAVOR? O LE COBRO POR EL CORTE (MAS DE UNO ME TRATA CASI DE LADRON POR COBRAR 0,25 EUR POR CORTE DE LISTON) O LE DIGO QUE NO SE LO PUEDO CORTAR QUE VAYA AL LEROY

      1. Pues yo le informaría de que cuando vendo las manillas no cobro el corte, que en este caso el corte vale 0.25cts o que también puede comprar un arco de sierra. Y que la clienta decidiera. Por desgracia sabemos que no cortárselas genera mala imagen y no cobrar por un servicio a alguien esporádico tampoco es correcto pues con favores no se pagan las nóminas.
        Pero es algo que imagino que todos los que estamos tras el mostrador sufrimos: que te pidan que desmontes un grifo para cambiar una junta tórica de 6 cts, que te traigan una calefactor comprado en otro sitio y le sustituyas la clavija, una sierra caladora de gran superficie y te pidan que les prestes una llave para cambiar la hoja o directamente te extiendan un manual del Ikea en el mostrador y te digan que como se pueden montar aquello que no son capaces y si les faltará alguna pieza. Yo en alguna ocasión he pensado en comprar un taxímetro en sujetarlo en el mostrador y cuando me digan: “Mira, te quería hacer una pregunta” , responder: “Sí, un segundo que bajo la bandera”.

        Al margen de lo anterior (medio broma medio en serio). Creo que la razón de la desaparición de las ferreterías de barrio son diversas pero hay una que subyace por debajo de todas ellas: la falta de rentabilidad. Un negocio que gana dinero siempre tiene novias. Y esa falta de rentabilIdad creo que viene porque la inversión económica y personal es muy grande para el retorno. Por cierto, ¿se puede competir con las grandes superficies? Yo creo que sí, es más yo creo que lo hago. Pero hay algo fundamental en la que casi siempre vamos a perder: comodidad para la venta (amplio horario, aparcamiento, …) Ello muchas veces, nos deja sólo para las faltas.

        1. Estoy totalmente de acuerdo con los comentarios realizados en este blog por los compañeros ferreteros. A pesar de ser un recién llegado a este sector, del que la familia de mi mujer es la propietaría del establecimiento y del cual ya lleban 33 años con él. En la actualidad la realidad de la ferretería es la que describen los anteriores comentarios. Desgraciadamente nosotros nos estamos planteando el cierre de la actividad. Pensamos que los grandes han ganado la batalla y los pequeños quedamos solamente para solucionar problemas como los planteados, y evidentemente no es rentable por mucho que nos modernicemos. En este mismo momento en que escribo este comentario se está produciendo una de estas situaciones con “el tornillito de un accesorio de baño”. Diganme si así nos podemos ganar la vida.

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