Bricoking. This is the end

No he encontrado palabras más cercanas que las que dan título a una gloriosa canción de The Doors para acompañar este post dedicado a Bricoking. Fueron las primeras que me vinieron a la cabeza cuando me enteré, la semana pasada, de la entrada en Concurso de Acreedores de la firma gallega de distribución. Me apena que una enseña nacional que nació vigorosa hace veinte años no haya sido capaz de consolidarse y plantear, si no batalla, al menos algunas escaramuzas a los gigantes franceses y alemanes de la distribución.
Viéndolo con perspectiva lo cierto es que el modelo de negocio, el verdadero alma de esta industria, sólo funcionó en determinadas situaciones y en tiendas muy concretas, casi siempre en el mapa gallego. Desde aquí quiero romper una lanza por la mayoría de los proveedores que han apostado por Bricoking en una historia repleta de avatares. Desde la  alianza con los belgas de Hubo y su precipitada salida ulterior, en las refinanciaciones varias de una deuda que se antojaba impagable y en el amago de concurso de hace poco más de un año que espantaron los más devotos. Quizá entonces el margen de maniobra hubiera sido más amplio. Ahora, con las tiendas vacías y los proveedores sin aliento para seguir apostando y sirviendo producto, me temo que sólo quede que entonar el réquiem.

Con la quita del 50% guillotinando el mercado, el que más y el que menos, apura los momentos para rescatar un producto cautivo y contar la deuda final. Sean veinte, cuarenta, trescientos o quinientos los miles de euros que te tocar perder lo más sensato es mirar este final inconcluso con la perspectiva de una relación que puede haber durado varias décadas y que, en otros momentos, ha sido provechosa.

Aunque me gustaría equivocarme, me temo que el final del proyecto está a la vuelta de la esquina.

Con Javier Bernabé de Wenko hemos descubierto un sitio dónde comer Caldero Alicantino: El Foc de Nerea. Primero el caldo con patatas y el pescado de roca y como final el arroz seco cocinado con el mismo fondo.

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2 thoughts on “Bricoking. This is the end

  1. CUANDO ESTE TIPO DE EMPRESAS SE HAN ACERCADO A POCOS KMS. DE NUESTRAS TIENDAS Y HEMOS VISTO LOS PRECIOS Y LAS OFERTAS QUE PRESUMIAN NOS QUEDAMOS PERPLEJOS CADA DIA, VIENDO COMO NUESTROS CLIENTES NOS ABANDONAN DESFILANDO POR SUS ESTABLECIMIENTOS Y COMENTANDONOS A NUESTRA CARA “” HEYY HAY QUE PONERSE LAS PILAS””. Y SIN EMBARGO CUANDO LES HEMOS SEGUIDO
    TODAS LAS MANIOBRAS DESDE HACE AÑOS, SIEMPRE HEMOS PENSADO QUE TAMBIÉN ES BASTANTE FACIL ESA POLÍTICA DE SER COMPETITIVO, AL FIN Y AL CABO EL PAGANO ERA EL PROVEEDOR . Y MIENTRAS ESO EXISTE LOS PERIODISTAS Y ECONOMISTAS DE LA GRAN PANTALLA AUPAN A ESTOS SEÑORES LLAMENSE PANADEROS (COMO EL DEL PAN A 20 CTMS., AL QUE TODAVIA ANDAN BUSCANDO LAS HARINERAS) O FERRETEROS COMO LOS QUE NOS TRAE LA NOTICIA.
    EL PROBLEMA SEGUIRÁ, YA QUE VENDRAN OTROS KAMIKACES CON LAS MISMAS ARMAS. Y MIENTRAS LOS PEQUES HACIENDO LO IMPOSIBLE POR TIRAR ADELANTE DIA A DIA, ESO SI PAGANDO A 30-60 COMO MARCA LA LEY

  2. Completamente de acuerdo con Jose Pascual, después de dinamitar el mercado ahora son los proveedores los que pagan el pato. Eso repercute también en los que quedamos, ya que el proveedor al perder dinero nos lo va a poner mas crudo a los demás, sobre todo a los pequeños.
    ¿Quien se ha quedado con la pasta? ¿ Volveran con otro nombre?
    Como nos toman el pelo las grandes superficies. Sobre todo a los proveedores que se tienen que plegar a su antojo, con promociones impuestas, pagos lejanos, devoluciones sin ton ni son, etc…

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