Limitaciones de las energías renovables

Los principales factores que limitan el uso generalizado de las fuentes de energía renovable son tres. Los resumo a continuación:

  • Variabilidad de los recursos renovables:

Por su propia naturaleza, las fuentes renovables son variables. Esta es la principal razón que se invoca en contra de su utilización masiva. Las redes actuales de distribución de energía eléctrica que utilizan fuentes renovables compensan esa variabilidad con plantas alimentadas por combustibles fósiles o uranio para asegurar el suministro.

Mientras la contribución renovable se mantenga en el entorno 20-30% del total, los sobrecostes del sistema para compensar la variabilidad son asequibles en general, sobre todo si se contabilizan como beneficios los abaratamientos por las emisiones de CO2 evitadas y también las importaciones de combustible ahorradas. Sin embargo, si las energías renovables suministran una mayor proporción de la energía a la red eléctrica, son necesarias otras medidas que aseguren el suministro para cuando no sople el viento y en los días nublados.

Una opción habitualmente utilizada es el intercambio de electricidad entre países para equilibrar las variaciones locales o regionales; en el caso particular de España, esta opción está muy limitada por el tamaño de las interconexiones energéticas con Francia, lo que convierten a nuestro país en una auténtica isla energética.

  • Carácter difuso e impactos en el medio ambiente de los recursos renovables:

Un problema esencial es que la mayoría de los flujos de energías renovables son por naturaleza difusos, es decir, llevan aparejada una baja densidad de energía, por lo que la captura de cantidades significativas de energía implica grandes áreas de terreno, sobre todo en el caso de la energía solar fotovoltaica y de la eólica.

En relación con la energía eólica, varios de los problemas que acarrea el uso masivo de esta fuente de energía se derivan de sus principios de funcionamiento. Los terrenos elevados son ideales para instalar molinos eólicos, pero son muy sensibles desde el punto de vista del medio ambiente, puesto que los grandes aerogeneradores provocan grandes impactos visuales, además de alterar en ocasiones de manera muy apreciable la vida de la fauna local. La tecnología eólica marina evita buena parte de esos problemas, pero, al igual que en el caso de los parques terrestres, puede tener un impacto sobre la vida de la fauna del territorio.

Por último, las grandes centrales hidroeléctricas tienen impactos muy severos, piénsese en la presa de Itaipú, en la frontera entre Paraguay y Brasil, o en la de las Tres Gargantas, localizada en el curso del río Yang-Tse, en China.

Imagen aérea de la presa de las Tres Gargantas (China). La presa tiene 2.300 metros de longitud y 185 de altura. Sus 32 turbinas tienen una potencia de 22.500 MW. Su construcción desplazó de sus viviendas a más de 2 millones de personas e inundó más de 600 km2 de territorio.
Imagen aérea de la presa de las Tres Gargantas (China). La presa tiene 2.300 metros de longitud y 185 de altura. Sus 32 turbinas tienen una potencia de 22.500 MW. Su construcción desplazó de sus viviendas a más de dos millones de personas e inundó más de 600 km2 de territorio.

No obstante, los impactos causados por las tecnologías renovables modernas (eólica y solar) son mucho menores que los que tiene el uso continuado de combustibles fósiles para producir energía, muy evidentes en términos de emisiones de gases de efecto invernadero y, por consiguiente, de cambio climático.

  • Coste de la energía obtenida con fuentes renovables:

Una última consideración es el coste de los recursos renovables. Excepción hecha de la tecnología hidráulica, la mayoría de las tecnologías renovables son relativamente nuevas, por lo que son poco maduras en términos tecnológicos y, como cualquier nueva fuente de energía, requieren de largos períodos de desarrollo y maduración para producir energía a precios competitivos con las fuentes no renovables. Esto hace que el coste de la unidad de energía producida sea elevado, aunque se están reduciendo rápidamente al generalizarse el uso de dichas tecnologías.

De hecho, en determinadas ubicaciones geográficas caracterizadas por altos niveles de insolación y/o muy ventosas, la tecnología solar fotovoltaica y la eólica ya son competitivas en precio con las tecnologías basadas en combustibles fósiles y, en algunos casos, son incluso más baratas que estos últimos.

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