Hay ilegales para hacer sopa…

Quien aún no haya visto el programa de investigación de Cuatro “En el punto de mira” sobre la posventa, le invito a que lo haga. Una trama de falsas inspecciones a vehículos, un mercadillo ilegal de vehículos de segunda mano, talleres clandestinos o los riesgos que conlleva cada uno de estos actos es lo que va a ver reproducido.

Según he leído en diversos medios de comunicación, hay opiniones de todos los tipos y para todos los gustos sobre el programa y su contenido. Asimismo, la culpabilidad de la existencia de talleres ilegales sería de lo más variado: de las personas que llevan su coche a éstos, del Gobierno, de los propios talleres legales, de los recambistas, de los proveedores de maquinaria, de los impuestos o de la ITV. También, he leído muchas quejas acerca de cómo reproduce la información el programa de Cuatro. No obstante, me gustaría hacer hincapié en determinadas afirmaciones que escuchamos en el programa.

En España veinte de cada cien talleres son ilegales. Por poco dinero te arreglan el coche sin garantías y poniendo en riesgo la seguridad vial”. Independientemente de que nos gustara más o menos el programa o cómo da la información, independientemente de la cifra que recoge esta afirmación, este problema es una realidad que vivimos hoy en día.

Aparece un taller clandestino que realiza reparación y mantenimiento a vehículos y continúan afirmaciones determinantes: “La proliferación de talleres ilegales supone un fraude a Hacienda de más 350 millones, aunque esto es lo menos importante, pues un coche reparado en un taller ilegal es un arma mortal para el conductor y para cualquiera que se cruce con él en la carretera”. Entonces el supuesto dueño del taller ilegal explica que es imposible afrontar todos los gastos de un taller legal. Ser ilegal le permite ahorrar miles de euros, poniendo un precio muy bajo en las reparaciones, anticompetitivo y que provoca una competencia desleal al sector.

Abrir un taller ilegal no es delito en España, tan sólo supone una sanción administrativa. El cierre del taller es competencia de un juez que puede tardar años en ordenarlo”. Aquí está la respuesta a los miles de talleres ilegales.

¿Qué se puede hacer ante esto? Según qué opinión leamos, todos tenemos la culpa de la existencia de talleres ilegales, por lo que todos podemos aportar algo. Debemos concienciarnos cada uno de nuestra misión: el usuario debe conocer qué implica directa e indirectamente llevar el coche a estos talleres; los talleres que están legalizados deben seguir ganándose al usuario y deben transmitirle confianza; los talleres ilegales tienen que ser condenados y cerrados definitivamente; el Gobierno debe proteger a quien cumple la ley…

Aun así, 2017 ha comenzado haciendo mucho ruido, hablando sobre el principal problema que suscita hoy en día al taller, en horario ‘prime time’ y haciendo que los consumidores hablen de la problemática, por tanto, hay que continuar “haciendo ruido”, protegiendo a los talleres legales e ir de forma más efectiva a por los ilegales, ya que como dice el mecánico del taller clandestino en el programa: “hay talleres para hacer sopa”.

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Una tradición navideña más

Finalizado el año, la DGT, como una tradición más en estas fechas, publica su primera nota de prensa con los datos de siniestralidad del año vencido. En esta ocasión, las vidas perdidas son 1.160 y los heridos que necesitaron hospitalización fueron 5.067. Las cifras reflejan aumentos del 1,4 por ciento en accidentes mortales,  del 2,6 por ciento en el número de fallecidos y del 4,3 por ciento en heridos hospitalizados. Estas cifras, nada optimistas, se incrementarán cuando se publiquen las definitivas y consolidadas que contendrán las víctimas de accidentes ocurridos en vías urbanas, pues en la nota de prensa del día 3 de enero, sólo se presentan los datos de vías interurbanas.

El alcohol y las drogas son factores importantes en la siniestralidad pero, además, 161 fallecidos no usaban el cinturón o casco de seguridad en el momento del accidente. Asimismo, la tendencia en la edad del parque circulante continúa aumentando, lo que conlleva el incremento de la antigüedad media de los vehículos implicados en accidentes mortales. La DGT manifiesta que la edad media de los turismos con fallecidos ascendía a los 13,6 años, en furgonetas a 11,1 y en motos a 9,5 años.

La probabilidad de fallecer en un vehículo de más de 10 años se dobla. No obstante, hacemos con los vehículos viejos como con los móviles.  A medida que envejecen, menos queremos cuidarlos e invertir en ellos. A diario escuchamos afirmaciones como “Si mi coche tiene 15 años,  ¿cómo voy a cambiarle cuatro neumáticos?” ¿Poner neumáticos nuevos por 400 euros? Me cuesta más cambiar los neumáticos que el coche en sí. Si puedo poner unos usados por la mitad. Si para trayectos cortos con los que llevo me vale.

La DGT crea campañas y realiza seguimientos de los neumáticos. Las organizaciones intentamos concienciar a los usuarios de la realización de un buen mantenimiento y de la vigilancia de los neumáticos como punto clave en la seguridad pasiva y activa en la carretera. Parece que entre todos vamos consiguiendo concienciar a la gente. Esto se reafirma cuando sales a preguntar a la calle.  No obstante, las cifras están ahí y gran parte de los siniestros ocurrieron, entre otros factores, por un incorrecto mantenimiento de los neumáticos. Además, la mentalidad del usuario se contradice en el momento que piensa que cuanto más viejo es un vehículo menos ha de invertir en éste, disminuyendo su seguridad y la de su alrededor. Encima, con neumáticos en mal estado, el consumo de nuestro vehículo incrementa, por lo que, ni en precio se gana…En nuestra mano está concienciar más y mejor.

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